El delincuente sexual Jeffrey Epstein tuvo su propio ‘hacker de cabecera’ durante unos cuantos años que, presuntamente, le prestó orientación, asistencia técnica y le hizo distintos ‘trabajos’.
Así lo recogía un documento de inteligencia facilitado por un informante confidencial al FBI que databa de noviembre de 2017. En este escrito se daban detalles del pirata informático que dejaban muy claro que se trataba de Vincenzo Iozzo, una figura muy conocida dentro del mundo de la ciberseguridad por haber sido pionero encontrando vulnerabilidades en BlackBerry e iOS y haber co-fundado Iperlane, posteriormente vendida a Crowdstrike. Actualmente es CEO de SlashID, una firma de seguridad de identidad.
El nombre de Vicenzo Iozzo (O Vincenzo Lozzo) aparece en cientos de documentos que ha liberado el Departamento de Justicia de EE.UU. dentro de los llamados ‘Archivos Epstein’. Ambos estuvieron manteniendo correspondencia electrónica durante cuatro años y se vieron en varias ocasiones presencialmente, quedando en Nueva York.
Su primer encuentro presencial se gestó el 6 de mayo de 2014, a través de Joichi Ito, por aquel entonces director del Media Lab del MIT. Cinco años después, Ito renunció tras conocerse que había aceptado donaciones del magnate. En su email este presenta a Iozzo a Epstein como “uno de los mejores expertos en seguridad de redes que conozco”.
“Si tienes tiempo, deberíais conectar. Creo que disfrutaréis conociéndoos y también creo que esta idea de negocio en la que estamos trabajando podría interesarte”, sugiere Ito en un correo electrónico. Finalmente, Epstein e Iozzo se acabaron reuniendo por vez primera el 18 de mayo.
En los siguientes años, se pueden encontrar multitud de correos donde generalmente era el hacker italiano quien proponía verse a Epstein. Solo hay unos cuantos con ‘más chicha’. En uno de ellos, de 2016, Iozzo le dice a Lesley Groff, la secretaria del financiero, que necesaria entre cinco y seis horas con Epstein y una o dos horas adicionales con ella y “las chicas”.
Cuando Groff preguntó en qué iban a consistir dichas reuniones Iozzo le dijo que habían discutido la posibilidad de que enseñara prácticas de ciberseguridad a personas en la órbita de Epstein. En otro correo el pirata informático indicaba una vez más que debería haber una “configuración ligeramente diferente” entre Epstein y Groff y las “chicas” anónimas.
Asesor TIC
Hay varias comunicaciones donde el italiano le aconseja a Epstein invertir en distintos proyectos o mercados. En un email de 2016, Iozzo le asesoró sobre los riesgos de seguridad de un proyecto tecnológico basado en blockchain y si merecía la pena invertir en él. El experto le explica a Epstein que, aunque la idea suene bien, hay muchas señales de alerta: tecnología poco probada, posible centralización encubierta, falta de transparencia y riesgo real de robos.
En una conversación mantenida en septiembre de 2018 el hacker orienta al financiero sobre temas de ciberseguros. Vincenzzo propone a Jeffrey crear bonos cibernéticos de catástrofe para cubrir eventos extremos, como una caída masiva de Amazon Web Services por un ciberataque, ya que las aseguradoras tradicionales no pueden asumir ese riesgo por falta de datos y modelos fiables. Estos bonos ofrecerían a los inversores un alto rendimiento si no ocurre la catástrofe, similar a los bonos de catástrofes naturales.
A través del propio Iozzo, el magnate también llegó a asistir a alguna conferencia de ciberseguridad, acudiendo en 2015 a Black Hat, de la cual el hacker era miembro de su junta directiva.
Reunión ‘de incógnito’
A finales de 2018, consciente de las polémicas y en tono irónico, Iozzo mandó un email a un colaborador del magnate preguntando si debía intentar ocultar su identidad en una próxima reunión presencial que tenía con este. “¿Hay mucha prensa en casa dadas las noticias recientes? Estoy intentando decidir si me pongo una gorra de béisbol :)”, bromeaba.
El empleado de Epstein le seguía la gracia. “No vi ninguno ayer, pero nunca se sabe con lo que está pasando”, le respondía. “Gafas, sombrero, bufanda. ¡Adelante!”.
Esta conversación se daba siete meses antes de que Epstein fuera arrestado por cargos federales de tráfico sexual. Un mes después de su detención, en agosto de 2019, Epstein fue hallado muerto en su celda.
**** Actualización 6-febrero a las 16.00h:
Un portavoz de Iozzo se ha puesto en contacto con este periodista aportando la versión de Iozzo, que recogemos a continuación:
“Mis interacciones con Epstein se limitaron a oportunidades de negocio que nunca se materializaron, así como a conversaciones sobre los mercados y las tecnologías emergentes. Nunca observé ni participé en ninguna actividad o comportamiento ilegal. La última publicación de archivos contiene un documento con acusaciones falsas sobre mí, hechas a un agente del FBI hace más de ocho años. Estas acusaciones son falsas y difamatorias. Para evitar dudas, cabe mencionar que nunca he participado en ninguna actividad ilegal o poco ética. Nunca fui el ‘hacker’ de Jeffrey Epstein ni realicé ningún tipo de piratería para él”, ha señalado

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